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Protección profesional del cabello durante los meses de exposición solar

La protección solar capilar es esencial si queremos mantener un cabello sano y bonito, sobre todo durante los meses de verano, ya que la radiación ultravioleta (UV) es el factor medioambiental más perjudicial para el cabello humano.

Efectos nocivos de la radiación UV sobre el cabello La radiación UV provoca la:



  • Decoloración del cabello: en los cabellos castaños se debe a la fotooxidación de la melanina, y en los rubios, a la fotodegradación de algunos aminoácidos (cistina, triptófano, tirosina, lisina, histidina y prolina).

  • Rotura de enlaces: los enlaces (puentes disulfuro) que unen las cadenas de queratina que componen el cabello, se rompen por acción de la radiación UV, reduciéndose considerablemente la resistencia y la elasticidad del cabello.

  • Formación de radicales libres: algunos aminoácidos como el triptófano, absorben la radiación UV y forman radicales libres que se propagan y provocan la ruptura de los enlaces disulfuro. Esta formación de radicales libres aumenta en medio acuoso, así que se favorece con el cabello mojado y con la humedad ambiental.

  • Alteraciones en la cutícula: la cutícula es la parte más externa del cabello, y la radiación UV daña las proteínas y lípidos que la componen, provocando la apertura de sus escamas, que acaban fracturándose y perdiendo lubricidad. 


Todos estos efectos hacen que el cabello sufra alteraciones en su composición química y estructura, convirtiéndose en un cabello seco, áspero, quebradizo y opaco (sin brillo). Y esto hará que se enrede y se rompa con mucha más facilidad, y que sea difícil de peinar.

Protectores solares capilares


Para proteger al cabello de la decoloración y minimizar los daños que le produce la radiación UV, existen productos formulados con filtros solares y activos nutritivos, protectores y reparadores. Son muy habituales la vitamina E (acetato de tocoferol) como antioxidante, y agentes nutritivos y protectores comoaceites vegetales y minerales, siliconas, ceramidas...etc. Además, los fotoprotectores capilares, también protegen el cabello de los efectos nocivos del cloro de las piscinas y del agua de mar.

Los fotoprotectores capilares se aplican sobre el cabello húmedo o seco, una media hora antes de la exposición solar, y aunque suelen ser resistentes al agua, es mejor repetir su aplicación periódicamente. (En cabellos largos se recomienda peinar bien para repartir el fotoprotector por toda la melena.)

Productos para después del sol

Para cuidar y tratar el cabello después de la exposición solar, también podemos encontrar champús, mascarillas, cremas, sérums...) formulados con ingredientes específicos para nutrir y reparar el cabello en profundidad.

(Para aumentar la absorción de sus ingredientes y potenciar el efecto reparador de las mascarillas, podemos envolver el cabello en una toalla caliente y húmeda mientras las dejamos actuar.)
Consejos para minimizar los efectos nocivos de la radiación UV sobre el cabello


  • Proteger el cabello y el cuero cabelludo con sombreros o pañuelos durante la exposición solar. (Así también evitaremos la rotura de las cutículas por acción del viento y la arena.)

  • Evitar que el cabello se caliente demasiado durante la exposición solar, ya que el calor afecta a la estructura de la queratina.

  • Aclarar el cabello con agua dulce después de cada baño para eliminar restos de sal y cloro, y reponer el protector solar capilar a continuación. 


Los efectos negativos del sol también afectan a nuestro cabello debilitándolo y proporcionándole un aspecto muy poco saludable, por lo que no podemos dejar de protegerlo con un fotoprotector capilar si queremos mantenerlo sano y bonito durante los meses de más exposición solar.

Hay que tener en cuenta también los efectos que puede provocar el sol en el cuero cabelludo, ya que en personas con mucho cabello, está más protegido frente a la radiación UV, pero en personas calvas o con poco cabello, pueden aparecer en elcuero cabelludolos mismos signos que en cualquier otra parte del cuerpo: pigmentación, enrojecimiento, quemaduras, deshidratación, picor..., e incluso en algunos casos, aparecen queratosis actínicas como consecuencia de exposiciones solares repetitivas, por lo que es evidente, que estas personas deben aplicar en el cuero cabelludo el mismo protector solar que utilizan para el resto del cuerpo.